
Aquí vuelvo a dar la lata con otro libro y, en este caso, también película (como ven en la imagen ¬.¬U).
Orgullo y Prejuicio (título original: Pride and Prejudice) es otro clásico de la literatura inglesa, escrito por Jane Austen. Es un libro que leería y re-leería hasta que el mundo se caiga a pedazos >w<. Pero como soy mala, muy mala para hacer resumenes y esas cosas voy a dejar el argumento sacado del famoso internet xDD
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Información General:

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(Darcy y Lizzie, ilustración del libro)
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Orgullo y prejuicio es la más famosa de las novelas de Jane Austen. Se publicó por primera vez el 28 de enero de 1813 como una obra anónima, sin que figurara el nombre de su autora. Es una de las primeras comedias románticas en la historia de la novela y su primera frase es una de las más famosas en la Literatura inglesa—It is a truth universally acknowledged, that a single man in possession of a good fortune, must be in want of a wife. (Es una verdad universalmente conocida, que un hombre soltero con una buena fortuna, debe necesitar una esposa).
Es una novela de desarrollo o educación personal, en la que las dos figuras principales, Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy, cada uno a su manera y, no obstante, de forma muy parecida, deben madurar para superar algunas crisis, aprender de sus errores para poder encarar el futuro en común, superando el orgullo de clase de Darcy y los prejuicios de Elizabeth hacia él.
El tema de una historia amorosa con final feliz, el tratamiento que le da y las expectativas del lector actual respecto a la literatura aseguran aún una gran atención a esta novela de hace dos siglos. Es una de las obras más conocidas de la literatura inglesa, gracias a innumerables ediciones, algunas películas (como Orgullo y prejuicio, de 2005), e incluso su reescritura en forma de un musical de Broadway (1959).
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Argumento (contiene spoilers):
La novela describe poco más de un año en la vida de un pequeño grupo de jóvenes en el campo cerca de Londres en el cambio de siglo, del siglo XVIII al XIX, reinando Jorge III. El centro de esta sociedad se encuentra la adorable y muy alocada familia Bennet, con sus cinco hijas casaderas, de entre 15 y 23 años. La señora Bennet ve como única esperanza para sus hijas al matrimonio pues a la muerte del señor Bennet las jóvenes quedaran abandonadas a su suerte cuando el señor Collins, heredero de todo debido a que la propiedad está vinculada, tome posesión. El vínculo, especie de fideicomiso, implica que sólo se transmite por la línea masculina, de manera que al fallecimiento del padre, la madre y las hijas perderán la mayor parte de la fortuna. La Sra. Bennet está muy emocionada por las noticias de la llegada de un hombre soltero “de considerable fortuna” al vecindario: Charles Bingley. El Sr. Bingley ha alquilado la finca Netherfield donde planea establecerse temporalmente con sus dos hermanas, la Srta. Bingley y la Sra. Hurst, así como su cuñado, el Sr. Hurst. La señora Bennet espera casar a alguna de sus hijas con el señor Bingley.
Poco después, Bingley y su grupo, que ahora incluye a su amigo íntimo, Fitzwilliam Darcy, acuden a un baile público en el pueblo de Meryton. Al principio, Darcy suscita admiración debido a su elegante figura y sus ingresos de 10.000 libras al año. No obstante, rápidamente los vecinos lo consideran orgulloso, alguien que los desprecia como socialmente inferiores. Así lo considera la familia Bennet, cuando Elizabeth Bennet oye a Darcy declinar la sugerencia de Bingley de que la saque a bailar, pues no la encuentra suficientemente hermosa para merecer su atención. Este comentario la hiere en su orgullo y aprovecha cualquier ocasión para hacer uso de su ingenio, permitiéndose ironías que bordean lo admisible en una joven. Bingley, por su parte, resulta muy agradable. Baila con varias de las jóvenes disponibles en el lugar, pero desde el principio muestra una decidida admiración por Jane Bennet, la mayor de las hermanas. Deseosa de animar esta unión tan ventajosa, la Sra. Bennet intenta forzar que Jane y Bingley se puedan encontrar juntos.
Poco después del baile, el Sr. Collins, el primo que heredará el patrimonio Bennet, visita a la familia. Collins es una figura cómica, un clérigo pomposo y bufón cuya idea de una tarde amena es leer a sus primas los Sermones de Fordyce, se complace en dejar caer a cada momento el nombre de su gran patrona, Lady Catherine de Bourgh. Siguiendo la imperiosa sugerencia de Lady Catherine de que debe casarse, Collins ha decidido compensar su papel en el futuro empobrecimiento de sus primas casándose con una de ellas. El Sr. Collins propone matrimonio a Elizabeth, pero esta lo rechaza tajantemente. Aunque la Sra. Bennet intenta promover el matrimonio, el Sr. Bennet apoya la decisión de su hija favorita.
Mientras tanto, Elizabeth comienza a enamorarse de un oficial recientemente llegado, el Sr. Wickham, que sostiene que ha sido privado de su legítima herencia nada menos que por el Sr. Darcy, con lo que se fortalece la reprobación de Elizabeth, dados los prejuicios que tiene hacia Darcy. Después de que Elizabeth rechace al Sr. Collins, este se casa rápidamente con Charlotte Lucas, la mejor amiga de Elizabeth, quien acepta su ofrecimiento con una estimación realista de sus opciones dado que ya ha cumplido 27 años y sólo tiene un pequeño dote.
Cuando Bingley decide, repentinamente, marcharse de nuevo a Londres, Elizabeth sospecha que Darcy está detrás de esta separación. Elizabeth visita a Charlotte, que vive ahora bajo el dominio de la tía de Darcy, Lady Catherine. Estando con ellos, Darcy visita a su tía, en la propiedad vecina, Rosings. Elizabeth y Darcy están obligados a verse diariamente. Los encantos de Elizabeth, con el tiempo, acaban encantando al Sr. Darcy, lo que provoca que finalmente le declare su amor por ella “contra su propia voluntad” y le expresa su deseo de casarse con ella, “a pesar de su origen inferior, su degradación, su reprensible familia…”.
Sorprendida e insultada por tan arrogante método de proponer matrimonio, nuevamente herida en su orgullo, así como por haber descubierto recientemente que Darcy convenció a su amigo Bingley para que cortara la relación con Jane y desdeñándolo aún por sus supuestas injusticias hacia Wickham, Elizabeth lo rechaza en términos inequívocos, diciendo que él es “el último hombre en el mundo con el que podrían convencerla para que se casara”. Esta propuesta de matrimonio (en el capítulo 34 de la novela) es el momento trascendental de la trama. Al día siguiente, Darcy intercepta a Elizabeth mientras esta da su paseo matutino, le entrega una carta y se despide fríamente. En la carta, Darcy justifica sus acciones en relación a su interferencia en la relación entre Bingley y Jane, reconociendo que lo hizo porque, habiendo observado a Jane (también Darcy practica la observación como un arte social), creía que Bingley no significaba nada para ella, por lo que sólo quería proteger a Bingley de una relación desafortunada. Revela asimismo su historia en relación con el Sr. Wickham y la verdadera naturaleza de éste. No le ha privado de la herencia, es sólo que Wickham prefirió una elevada cantidad de dinero en un solo pago, en lugar de una posición estable vitalicia. Los problemas financieros de Wickham provienen de su inestable estilo de vida y su afición al juego. Además, es un libertino que intentó fugarse con Georgiana, la hermana de 15 años de Darcy. Elizabeth queda avergonzada a la vista de estas aclaraciones y reconoce que el orgullo y el prejuicio la habían cegado. No obstante, no lamenta haber rechazado a Darcy y sólo desea no volver a verlo.
Más tarde, Elizabeth se va de vacaciones con sus tíos, los Gardiner, por Derbyshire; la convencen para que visite Pemberley, la finca de Darcy, mientras él se encuentra fuera. Queda impresionada por su tamaño y organización, así como por las alabanzas que recibe de su ama de llaves. Por ello se siente avergonzada cuando se lo tropieza inesperadamente mientras hace una visita por los terrenos. No obstante, su comportamiento respecto a ella ha cambiado, es más cálido que en su anterior encuentro; esto, unido a la manera educada y amistosa con que trata a sus tíos los Gardiner, empieza a hacer pensar a Elizabeth que bajo su orgullo yace una naturaleza leal y generosa. Esta segunda opinión sobre Darcy viene apoyada por su encuentro con su hermana menor, Georgiana, una chica agradable y tímida a quien Darcy adora.
Justo cuando su relación con Darcy empieza a ser más distendida, Elizabeth queda horrorizada al saber que, en su ausencia, su obstinada hermana menor Lydia ha captado la atención de Wickham y se ha fugado con él: una relación sin matrimonio y un hijo ilegítimo destruirían el honor de los Bennet y reduciría las posibilidades de matrimonio de las otras hermanas. Cuando la familia investiga, descubren que Wickham abandonó el servicio para eludir deudas de juego. Cuando Elizabeth cuenta esto a Darcy, él asume la misión de encontrar a Wickham y sobornarlo para que se case con Lydia, por sentirse en parte responsable al no haber revelado a tiempo el verdadero carácter de Wickham, pero lo mantiene en secreto para Elizabeth y su familia. Darcy consigue encontrar a Lydia y Wickham en Londres e induce a Wickham a casarse con Lydia, pagando sus deudas y dándole dinero.
Elizabeth descubre accidentalmente el papel de Darcy gracias a los despreocupados comentarios de Lydia, más tarde confirmados por su tía, la Sra. Gardiner. Este acto final completa un giro radical en los sentimientos de Elizabeth, y ella comienza a lamentar haber rechazado la proposición de matrimonio que le hiciera Darcy, comprendiendo que las primeras impresiones, guiadas por el orgullo y el prejuicio, no siempre son las verdaderas.
Lady Catherine descubre los sentimientos de Darcy hacia Elizabeth, lo que amenaza su ambición, largamente sentida, de casarlo con su propia hija. Mientras Darcy se encuentra en Londres, su tía visita inesperadamente a Elizabeth y con brusquedad intenta presionarla para que lo abandone, sin conseguir nada. Irónicamente, este hecho sella la relación entre Elizabeth y Darcy, pues cuando Lady Catherine se queja a Darcy de la obstinación de Elizabeth, él se da cuenta de que los sentimientos de ella han cambiado, lo que le da esperanzas suficientes para intentarlo otra vez. Cuando Darcy le propone matrimonio por segunda vez, Elizabeth acepta. Las hermanas Jane y Elizabeth se casan poco después con el Sr. Bingley y el Sr. Darcy respectivamente, momento en el que acaba una de las más exitosas historias amorosas de la historia de la literatura
Personajes:
(solo pondré las dos parejas que me gustan más >w<)
Elizabeth Bennet es la protagonista de la novela. Elizabeth es la segunda de las cinco hijas de los señores Bennet, y es una atractiva joven de veinte años cuando comienza la historia. Es la favorita de su padre, de quien ha heredado su inteligencia e ingenio. “Es de una viva inteligencia, de una sabiduría alejada de toda pedantería, lo que le permite soportar serenamente y con indulgencia la estrecha atmósfera provinciana que le ha tocado vivir”. Al principio, confundida por las primeras impresiones, la despista el frío comportamiento externo del Sr. Darcy. Sin embargo, es suficientemente sabia y madura como para, con el tiempo, superar sus prejuicios.
Fitzwilliam Darcy es el personaje masculino central de la novela, y segundo interés amoroso de Elizabeth. Es un hombre inteligente, rico y tímido, que a menudo parece arrogante y orgulloso a los extraños, pero posee debajo de esa fachada un interior honesto y bueno. Inicialmente, considera a Elizabeth socialmente inferior a él, no merecedora de sus atenciones; pero descubre que, a pesar de sus inclinaciones, no puede negar sus sentimientos por Elizabeth. Su primera proposición es rechazada debido a su orgullo y el prejuicio de Elizabeth contra él. Adora a su hermana Georgiana y es suficientemente inteligente para darse cuenta de la atención que atrae sólo por su posición social.
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Jane Bennet es la mayor de las hermanas Bennet. Tiene veintidós años de edad al principio de la novela, y es considerada generalmente la más hermosa de las hermanas. La hondura de sus sentimientos es difícil de discernir para aquellos que no la conocen bien, debido a sus maneras reservadas y su dulzura para con todos. Ella es incapaz de creer lo peor de la gente, viendo sólo lo bueno. Se enamora de Charles Bingley, y queda desolada cuando él abruptamente rompe su relación sin más explicaciones. Con el tiempo, sin embargo, el malentendido por parte de él queda aclarado y ella lo acepta como marido.
Charles Bingley es el amigo más cercano que tiene el señor Darcy, a pesar de las diferentes personalidades. Es un joven extrovertido, extremadamente afable y rico, que alquila una propiedad cerca de la finca de los Bennet al comienzo de la novela. A diferencia de muchos dentro de su círculo, él es asequible y se mezcla fácilmente en compañía de otros que se consideran por debajo de él. Se siente atraido por Jane Bennet, quien corresponde a sus sentimientos pero es demasiado tímida y reservada para expresarlos claramente.
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~.*.~BeSoS hElAdOs~.*.~






